Contenido
- Presión directa: Con una gasa estéril o un paño limpio, presiona firmemente sobre la herida.
- Eleva la extremidad: Si la herida es en un brazo o pierna, elévala por encima del nivel del corazón.
- Mantén la presión: No quites la gasa inicial aunque se empape. Añade más gasas encima y sigue presionando.
- NO hagas torniquete: A menos que tengas formación específica y sea una situación de vida o muerte.